El corto "El Silencio NO es el Camino" de Elisa Jiménez, presidenta de APOEX, ganador del concurso Experiencias Educativas AULA 2016

Desde COPOE queremos felicitar a Elisa Jiménez Serrano, presidenta de APOEX, por su corto "El Silencio NO es el Camino", ganador del concurso Experiencias Educativas AULA 2016 organizado por la Asociación Orientación y Educación de Madrid, en la modalidad Buenas Prácticas Educativas en Orientación y Tutoría.

Presentación de Elisa Jiménez Serrano:

"Desde el I.E.S "Castillo de Luna" de Alburquerque (Badajoz) hemos querido trabajar a través de la materia optativa de Psicología uno de los temas que hoy día nos preocupan ya que cada vez observamos más violencia machista en sus diversas modalidades psicológica, física, social, verbal a edades cada vez más tempranas siendo la semilla en un futuro no muy lejano de una violencia de género en estado puro. Es por ello que hemos querido poner nuestro granito de arena con nuestro corto a partir del cual seguiremos trabajando en nuestro centro desde el respeto a la dignidad personal, contribuyendo al desarrollo de actitudes de igualdad entre hombres y mujeres, ya que consideramos que la base del respeto y la igualdad parte de una buena EDUCACIÓN por parte de todos los agentes implicados en nuestra sociedad. ¡¡ Esperamos que os guste!!"

Manifiesto de la Alumna

ZOOCIEDAD

Cuando me dijeron que podía escribir un manifiesto y que este sería publicado me vinieron muchas cosas a la cabeza sobre las cuales escribir y es que por fin tengo la sensación de que alguien puede escucharme. Hoy en día con las leyes que tenemos y los avances que estas supuestamente nos suponen podríamos llegar a pensar que nos encontramos en una sociedad idílica en la que el maltrato físico o psicológico, las desigualdades sociales, la opresión mediática y social y todo lo que a ella concierne han dejado de tener cabida en la sociedad pero esto no sucede de tal forma. No solo no es así sino que esto se está viendo corrompido cada vez más por culpa de los avances tecnológicos que en este caso suponen un retroceso en la sociedad. Yo soy del pensamiento de que cada uno puede hacer con su vida lo que quiera pero, ¿Dónde quedan los derechos de los otros? Como diría el filósofo Kant: “actúa de tal modo que puedas igualmente querer que tu máxima de acción se vuelva una ley universal”, es decir, no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen a ti. Esto claramente se halla en el pensamiento de cada uno pero podríamos vivir en una sociedad donde no hicieran falta las cárceles empezando por tener una buena educación. Una educación no solo impartida en casa sino también en los colegios e institutos donde muchas veces los profesores olvidan que la educación se trata de educar en valores y promover la libertad de la que tanto alardeamos en esta llamada democracia. Si a todos los niños se les enseñase desde pequeños a apreciar la naturaleza el hombre no la habría devastado de tal forma, si se les enseñase a estimar a los animales estos no los usarían de la manera tan vil que lo hacen, si se les enseñase humildad y por supuesto que todos: blancos, de color, homosexuales o heterosexuales somos iguales no existiría el racismo, la homofobia o la explotación y si se les enseñase a amar y respetar al del sexo contrario se acabaría con la violencia de género, también con las guerras y esto dejaría de ser una zoociedad. Este nombre se debe nada más que a la cantidad de individuos que se comportan como están llamados a comportarse los animales conviviendo en un circo donde la lucha por la supervivencia impera sobre la tolerancia, el respeto hacia uno mismo y la libertad.

Son muchas veces los altos cargos, que nos engañan casi a diario dando un sucio ejemplo, los que nos enseñan que la sociedad se divide en aquellos que tienen el poder y aquellos que aspiran a tenerlo cuando la única división que debería hacerse es la de buenas personas y buenas personas sometidas a corrupción.

Salgamos pues a la calle y manifestémonos por un mundo mejor, no os quedéis sentados mirando en la televisión como unos pocos “luchan” en vuestro nombre. No tengáis solamente sed de títulos sino de ser buenas personas porque al final de todo son estas las que cambian el mundo.

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